¿Por qué dos sucursales de la misma marca no deberían comercializarse igual?
Una de las grandes fortalezas de una cadena es la consistencia. El cliente reconoce una marca porque encuentra una propuesta de valor, una identidad y una experiencia similares sin importar qué sucursal visite. Pero existe una diferencia fundamental: aunque las sucursales pertenezcan a la misma marca, no operan dentro








